Las mejores comedias o películas de risa que deberías ver
Es muy difícil que una película nos haga soltar una carcajada, aún más complicado que hacernos llorar.
Por eso, desde sus inicios, uno de los mayores retos de un director es hacer reír al espectador.
Esa es la razón por la que hoy hemos querido rendir un homenaje a las mejores películas de comedia o de risa de la historia del cine.
Algo pasa con Mary (1998)
El argumento gira en torno a las peripecias de Ted, un joven enamorado de Mary. Tras la frustrada cita del protagonista con ella durante la fiesta de graduación, el largometraje avanza trece años.
Su obsesión por ella ha crecido con el paso del tiempo, hasta el punto que decide contratar los servicios de Healy, un detective bastante torpe.
Juno
Juno es una chica de 16 años culta, ingeniosa, y muy sarcástica. Después de una relación con un compañero de clase, se queda embarazada, y Juno decidirá seguir adelante con el embarazo y dar el niño en adopción.
Pero la vida de Juno no será tan sencilla como pueda parecer desde un principio. Encontrar a unos padres adoptivos para su bebé será el primer reto.
Una Rubia Muy Legal
Entonces, Elle, que además de rubia es una chica de recursos, decide matricularse en la Facultad de Derecho de Harvard para tratar de demostrar que puede ser más profesional que nadie.
The hangover
Esto es lo que les pasa a los protagonistas de esta historia que te sorprenderá! Seguro que no has pasado nunca una resaca como la de estos personajes…
La Máscara
Stanley es un empleado trabajador, y amable, pero no es capaz de enfrentarse a nadie en la vida real. Después de uno de los peores días de su vida, ecuentra una máscara que, al ponérsela, lo convertirá en otra persona, mucho más atrevida, y traviesa que le permitirá hacer todo lo que siempre ha deseado.
Esta es una comédia fantástica de 1994 que todavía no ha pasado de moda… Y es que los que la vimos en el momento de su estreno, nos quedamos prendados de “La Máscara”.
¿Y dónde están las rubias?
La trama comienza en una tienda donde dos agentes y hermanos del FBI, Kevin Copeland y Marcus Copeland (Shawn Wayans y Marlon Wayans) intentan capturar a miembros de una organización que vende drogas dentro de cajas de helado, haciéndose pasar por oficinistas dominicanos. Desafortunadamente, la primera llegada resulta ser una entrega genuina de helado, y los narcotraficantes reales se las arreglan para escapar. La situación se agrava por el hecho de que Kevin y Marcus han decidido resolver este busto por sí mismos.